José (Pepe) Alonso: Una estela de luz

El 20 de mayo de 2013 nos dejaba Pepe Alonso, empresario español de la empresa de EdC “La Miniera”, de Sevilla.

 

Cuando un amigo se va, 
va dejando una huella
que no se puede borrar…

Así reza la conocida Sevillana que Pepe Alonso habrá bailado decenas de veces con la vitalidad que le caracterizaba, él que sabía disfrutar de la fiesta en sentido auténtico y profundo.

Una gran estela de Luz es precisamente lo que Pepe deja tras de sí, como bien expresaba el testimonio de uno de los colaboradores de su empresa: “Para mí Pepe ha sido luz, tanto en los días de sol como en días de oscuridad. Siempre atento a todos, interesado por los demás… Fuerza y vitalidad, ganas de vivir en plenitud. Me queda grabada su sonrisa, que irradiaba LUZ”.

También Luigino Bruni, en el mensaje enviado como responsable internacional de la EdC, pone de relieve este aspecto de luz: “La noche de quien da la vida por el Ideal no tiene oscuridad”, invitándonos a todos a seguir el ejemplo de la vida de Pepe, vivida como “una historia de amor entre el cielo y la tierra”. Lo mismo que la EdC.   

Pepe nació hace 49 años en el seno de una familia numerosa y profundamente religiosa. En 1985 conoce a Ana, que pronto se convertirá en su mujer y con la que tendrá dos hijos: Nacho y Javier. En ese mismo tiempo conoce también a Chiara Lubich y el Movimiento de los Focolares, al cual se une para contribuir a construir la fraternidad en todos los lugares.

Cuando Chiara lanza la EdC en 1991, Pepe se siente atraído por esta propuesta para combatir la injusticia y la desigualdad haciendo nacer empresas que compartan sus beneficios para ayudar a los necesitados, sobre todo creando puestos de trabajo. Pero ¿no será una idea bonita y también un poco utópica? Entonces comienza a participar en distintos encuentros y congresos para conocer mejor el proyecto.

Mientras tanto, Pepe pierde su puesto de trabajo en una empresa mLa Miniera 04 ridultinacional. Es la señal que esperaba para cambiar de vida y responder a las palabras proféticas recibidas de Chiara. Junto a Elena Bravo, que siente también el atractivo de la EdC, y con sus respectivos cónyuges,Ana y Miguel, se sumergen con generosidad en un proyecto empresarial social: un centro de día para ancianos en la ciudad de Dos Hermanas, cerca de Sevilla.

Pero se trata de un proyecto complejo para quienes carecen de experiencia previa en este campo. Pasan dos años superando obstáculos, estudiando la viabilidad del proyecto, buscando la ubicación adecuada y construyendo el centro. El dinero del desempleo se va acabando y el acuerdo con la Junta de Andalucía no llega… Es la última prueba de confianza: el dinero efectivamente se acaba, pero exactamente al día siguiente se firma el acuerdo. Así, el 20 de mayo de 2003 La Miniera abre sus puertas con los primeros 25 ancianos.

Exactamente el mismo día, pero diez años más tarde, Pepe parte hacia el Paraíso. Demasiadas coincidencias para quien no creía en las casualidades. A partir de ahora el aniversario de La Miniera será también el aniversario del nacimiento de Pepe a una nueva vida.

En el mes de octubre de 2012 llega el diagnóstico de un tumor cerebral, acogido y vivido con una gran fe y una gran esperanza, en un diálogo de tú a tú con Dios, sin perder su característico sentido del humor.

Logo La Miniera ridLos últimos meses han sido un crisol, en el que el amor recíproco, sobre todo en la familia, se ha ido haciendo cada vez más puro y más alto. Todos cuantos hemos tenido la gracia de encontrarles, hemos quedado verdaderamente edificados por el testimonio de este amor vivido en la cotidianidad hasta el final, viviendo constantemente el momento presente con intensidad, haciendo su parte para construir la familia.

Todos en La Miniera recuerdan recuerdan una de las últimas visitas de Pepe, hace apenas dos meses, cuando quiso cocinar un arroz negro para celebrar su santo con todos. Con su capacidad de acogida, su bondad, espontaneidad y simpatía, Pepe se ha ganado el corazón de muchos. Cientos de personas se han acercado a darle el último adiós y cientos son también los mensajes recibidos, algunos verdaderamente emotivos: “me gustaría morir como Pepe”, “nos ha dado una gran lección de vida”, “para cada uno tenía algo especial, único y distinto”, “me quedo con su alegría, su forma de crear familia”, “con él siempre podías acercarte y contarle tus problemas”, “ahora Pepe nos pertenece a todos”, “la EdC tiene un nuevo protector”, “era entusiasta, creativo…”, “siempre estaba pensando en nuevos proyectos y nuevas actividades …” 

Proyectos que podrían parecer truncarse con su marcha. Proyectos que, en cambio, los socios tratarán de llevar adelante con fuerzas renovadas, sabiendo que ahora tienen cimientos más sólidos y profundos: “con este hermano, que se hacía querer de inmediato, hemos arriesgado incluso el patrimonio familiar por un sueño, pero no por un sueño sin sentido, sino por un sueño tangible, realizable, evidente y en acción, una profecía”.

Para conocer mejor la figura de Pepe Alonso invitamos a nuestros lectores a releer la entrevista realizada con motivo de la visita de Emmaus Voce a La Miniera en 2011.

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