¡Una experiencia indescriptible!

Concluye el Congreso Internacional de Nairobi en el que han participado más de 400 personas de todas las partes del mundo. Un congreso que ha renovado las ganas de trabajar por la Economía de Comunión, un proyecto que cumple 24 años y que está más vivo que nunca.

Los participantes en el Congreso Internacional son, sobre todo, empresarios, de los ámbitos más dispares, pero también investigadores y estudiantes (estos últimos vienen de una participadísima Escuela EdC). Les han dado la bienvenida las danzas y canciones compuestas por los jóvenes del Movimiento (que también han compuesto el himno de la EdC). Su contagiosa alegría y sus trajes de colores han hecho comprender a los participantes que es verdad que están en África.

En África han surgido 18 empresas EdC y se han celebrado varias escuelas de formación

Ese ritmo y alegría han contagiado a los participantes durante los cinco días de Congreso.

Entre los ponentes, Genevieve A. Sanze, con una intervención titulada: "La cultura de la comunión bajo el punto de vista del carisma de la unidad". Partiendo del concepto africano de "Ubuntu", que quiere decir "yo soy lo que soy por lo que somos todos juntos", Genevieve ha encontrado en la solidaridad comunitaria -también una característica típica africana-, un elemento común con el carisma de la Unidad del Movimiento de los Focolares.

De hecho, la Comunión prevé una donación recíproca en la cual, lo que se intercambia, no se puede valorar conforme a los términos del mercado, porque el hecho de dar y recibir no implica solo bienes sino también valores, como pueden ser la gratuidad y el agradecimiento. Algo inherente a la EdC.

 

La EdC cumple 24 años coincidiendo con el congreso

"Somos pocos, pero somos el futuro de la Economía" ha manifestado -dejándose llevar un poco por el entusiasmo- Charles, el presentador del congreso. Por lo demás, los testimonios que escuchamos en estos días, aun siendo algo pequeño con respecto al mercado mundial, muestran que ya la ruta ha sido marcada. La estamos recorriendo junto a muchas realidades que creen en una economía diferente, teniéndonos a nosotros como testigos de que los tiempos están maduros para un cambio.

 

España presenta sus avances en la difusión de la EdC

El Pte. por una Economía de Comunión en España, Isaías Hernando, ha presentado las distintas actividades realizadas y sus frutos. Experiencias valiosas que demuestran que se avanza también en nuestro país. Y es que la comunión es un principio fundamental y en este congreso, todo enriquece, todo construye.

Un grupo de españoles ha participado en este evento que ha marcado un hito en la historia del EdC. Entre ellas, la empresaria Elena Bravo: "Ha sido una experiencia indescriptible", dice. Miguel añade: "Hemos suscrito un pacto entre nosotros para llevar adelante la EdC". Un compromiso que da idea de cuánto les ha llegado al corazón lo vivido estos días.

 

Un compromiso que se traduce en hechos: un proyecto solidario para España

Una de las condiciones sine qua non de la EdC es contribuir al desarrollo para acabar con la pobreza desde dentro. Los españoles que han participado en este congreso se vuelven con un proyecto entre las manos: Un proyecto para el cultivo y embotellado de acdeite en la República Dominicana del Congo. Aceite del Congo para el Congo. Ampliaremos la información sobre este punto.

 

Un mosaico de experiencias

Una de las características de estos congresos son la cantidad y calidad de experiencias empresariales. Un mosaico que llena de esperanza. ¡Otra economía es posible! Un ejemplo: La experiencia de la Mutua Aseguradora Ética, Social y de Comunión (MAESC), una mutualidad de seguros que ha mostrado que de la EdC pueden nacer modelos económicos nuevos, enraizados completamente en la lógica comunitaria de la Economía de Comunión. En este caso, Ornella y Alberto han hecho nacer un nuevo esquema de seguros, no ya basado en un concepto individualista "pago la prima, luego quiero un servicio", sino que permita a los asegurados, que también son socios de la empresa, poner en común los recursos para ocuparse los unos de lo otros.

 

Concluye un congreso inolvidable

Luigino Bruni, Coord. Internacional de la EdC, ha compartido algunas reflexiones en la conclusión del congreso. "Hemos visto el mar que se abre en el desierto. La EdC es un espíritu que avanza como un río y que enriquece la tierra. Hemos visto que la EdC renace cuando somos capaces de abrazar a los pobres, nace donde hay hambre de vida". Y ha hecho un llamamiento: "La EdC la tenemos que anunciar, producirla. Una empresa no basta. Si alguien ha sentido una voz, ¡Aprovechadla!". 

El Congreso ha terminado con una interminable ovación y con un compromiso por escrito: "Una empresa no basta", que publicaremos a la mayor brevedad.

 

Antes de comenzar el congreso se celebró la Escuela Internacional de EdC en la que participaron 179 jóvenes, entre ellos, tres españoles. Una experiencia igualmente extraordinaria que les ha dejado una huella imborrable.

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